lunes, 7 de noviembre de 2022

El Ecocentro Pampa Azul de Puerto Madryn ya tiene nueva muestra y se aproxima su inauguración

  

El Ecocentro Pampa Azul de Puerto Madryn ya tiene nueva muestra y se aproxima su inauguración

El Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, viajó a la ciudad chubutense junto al Subsecretario de Coordinación Institucional, Pablo Nuñez, para realizar una recorrida por el edificio que albergará a la muestra dedicada a crear conciencia sobre la riqueza y las posibilidades que ofrece nuestro Mar Argentino.

Acompañado por el Subsecretario de Coordinación Institucional del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), Pablo Nuñez, y de Juan Emilio Sala, Coordinador Ejecutivo del Comité Interministerial de la Iniciativa Pampa Azul y representante del MINCyT en el Consejo Directivo del Ecocentro, el Ministro de Ciencia, Daniel Filmus, realizó el pasado sábado una recorrida por el edificio del Ecocentro Pampa Azul, situado en la ciudad de Puerto Madryn.

El Ecocentro es un centro de interpretación, investigación, educación y arte costero-marino. 

Se trata de un ente autárquico con autonomía funcional y financiera, y cuenta con un consejo directivo conformado por representantes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la Provincia de Chubut y la Municipalidad de Puerto Madryn.

La muestra, próxima a inaugurarse, posibilitará sumergirse –a través de imágenes y videos 3D, sonidos envolventes, mapping y tecnología de última generación– en una experiencia singular. 

Es que en su nueva reconfiguración, este centro de interpretación se transformará, literalmente, en un mar de posibilidades.

“El Ecocentro nos invita a tener plena conciencia del mar y también a desarrollar vocaciones tempranas. 

Un niño o niña que pase por acá va a ver la riqueza del mar y saldrá con la cabeza distinta, porque la muestra se basa en la idea de que la ciencia es soberanía”, aseguró Filmus, tras recorrer el edificio.

“Siete ministerios distintos conforman Pampa Azul, un conjunto de instituciones que investigan y trabajan sobre el mar y dan cuenta de su importancia para la soberanía nacional. 

Esta muestra concentra la idea de que el mar es primordial para nuestro modelo de país”, completó.

Decenas de artistas, profesionales del diseño, de la imagen y del sonido; científicos y científicas, entre otros, trabajaron de manera coordinada y prestando atención a cada detalle, para crear una muestra que tiene al mar, sus recursos, su belleza y su potencialidad como protagonistas.

Para Pablo Nuñez, “el Ecocentro Pampa Azul representa la primera experiencia para el MINCyT de crear en una ciudad del litoral marítimo, un lugar de referencia para la divulgación de la actividad científica relacionado con el Mar Argentino”. 

Además, “es un lugar con contenido de alta calidad a disposición de la sociedad para conocer la importancia de la actividad científica en el Atlántico Sur, revalorizando el concepto del mar como territorio y como vector para el desarrollo local y regional en términos sociales, productivos y ambientales”.

Para Juan Emilio Sala “es una felicidad poder compartir esta muestra, que da cuenta de lo que significa nuestra ‘Pampa Azul’, su potencial productivo y las distintas herramientas que utilizamos para cuidarlo y relacionarnos de forma sana con nuestro Mar Argentino, sus costas y sus pobladores”.

La cultura, la educación, la ciencia y el arte fueron desde el inicio, pilares fundamentales para el Ecocentro, y en este reiniciar junto a Pampa Azul se busca fortalecer la soberanía nacional sobre el mar desde una mirada sostenible, vinculándose con la comunidad.

MINCyT

inngeniar


lunes, 14 de febrero de 2022

$1.000M para Centro Interinstitucional de Investigaciones Marinas en Mar del Plata

 

Franchi y Filmus durante la firma del convenio.

El Ministerio de Ciencia aportará $1.000 millones para la puesta en marcha del Centro Interinstitucional de Investigaciones Marinas en Mar del Plata

Daniel Filmus participó de la firma del convenio de creación de este centro de investigación y transferencia de conocimiento que estará ubicado en la zona del Faro de Punta Mogotes. 

Tendrá como objetivo relevar los efectos antrópicos sobre los ecosistemas costeros bonaerenses y sus variaciones ambientales, así como el impacto de la pesca artesanal costera, entre otros temas.

El Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y la Presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Ana Franchi, viajaron a la ciudad bonaerense de Mar del Plata para la firma del convenio que efectiviza la creación del Centro Interinstitucional de Investigaciones Marinas (CIIMAR). 

El nuevo Centro recibirá una inversión aproximada de $1.000 millones por parte del Ministerio de Ciencia a través del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y funcionará en terrenos que dependen de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), situados en Avenida de Los Trabajadores 5700, Punta Mogotes.

El CIIMAR contará con una superficie estimada (en dos plantas) de s,5.600 metros cuadrados y capacidad para 300 persona entre personal de investigación, becarios/as y técnicos/as. 

Su puesta en marcha obedece a la necesidad en la mejora de la infraestructura para la investigación sobre el mar y costas argentinas, en un ámbito de coordinación de esfuerzos y capacidades que exige la iniciativa de investigación en oceanografía Pampa Azul.

En la ocasión, el Ministro Daniel Filmus manifestó: 

“Estamos creando un centro de enorme importancia, en donde participan diversos actores de la investigación en Ciencias del Mar. 

Creemos que es imprescindible y necesario que Argentina tenga un desarrollo enorme respecto de la investigación marítima”. 

El titular de la cartera de Ciencia recordó que en 2020 “fue votada una ley que reconoce y amplía el territorio de la plataforma continental argentina más allá de las 200 millas. 

Argentina dispone ahora de 1.700.000 kilómetros cuadrados más, y eso exige que haya más investigación y mayor presencia nuestra en todos los temas que hacen al conocimiento y la protección de los bienes marinos”.

En el predio conviven el Espacio de la Memoria y la ex Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM). 

En relación ello, Filmus opinó: 

“Es importante que en un sitio simbólico y de gran envergadura como este podamos mirar hacia el futuro y montar un centro de investigación de más de 5.000 metros cuadrados con equipamiento de última generación, que servirá no solo para la ciudad de Mar del Plata y la provincia sino para todo el país”.

Durante la firma, Franchi expresó: 

“Es una gran alegría estar en este lugar, un lugar de muerte que se convierte en un lugar de vida donde la ciencia, la tecnología y la innovación están dedicadas a mejorar la vida de la gente. 

Y esto es hacer cosas como las que fuimos haciendo durante estos tiempos para enfrentar algo que nadie esperaba como fue la pandemia, es también trabajar en un tema que parece mentira que en un país como el nuestro exista, que es el hambre; es trabajar en mejorar nuestra producción con posibilidades de mejorar las exportaciones; son todas las cosas que hacen que nuestro pueblo en un futuro viva mejor. 

Entonces, poder trabajar mancomunadamente con todas instituciones hermanas como son las universidades públicas, la Provincia de Buenos Aires y el financiamiento del Ministerio de Ciencia es fundamental”.

Y agregó: "El mar es nuestra gran riqueza, ya la denominación de Pampa Azul así lo nombra. 

El CONICET está empeñado en avanzar en las investigaciones sobre el mar, el año pasado tuvimos 24 ingresos específicos referidos a Ciencias del Mar en institutos que miran al Atlántico. 

Estamos trabajando fuertemente en estos temas y por supuesto la posibilidad de tener institutos con buen equipamiento refuerza cualquier política hacia el mar, hacia el trabajo, hacia la gente".

La delegación del MINCyT estuvo integrada por el Subsecretario de Coordinación Institucional, Pablo Nuñez, quien afirmó: 

“Lograr que distintas instituciones que trabajan temáticas similares estén bajo un mismo techo colaborando y planificando sus acciones es un gran logro. 

Esta es una inversión muy fuerte del Ministerio de Ciencia, con un componente interinstitucional y de impacto para que este centro se torne, junto con el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), en dos instituciones que permitan darle a la ciudad y a la región más equipamiento, para tener más presencia y equipamiento que permita seguir conociendo nuestro Mar Argentino”.

El CIIMAR contará con una superficie estimada (en dos plantas) de 5.600 metros cuadrados y capacidad para 300 personas, entre personal de investigación, becarios/as y técnicos/as.

En el convenio intervinieron el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT); el CONICET; la UNMDP; el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires; el Ministerio de Ambiente de la Provincia; y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la Provincia de Buenos Aires.

El objetivo general del CIIMAR es generar un avance en las investigaciones científicas marino-costeras, profundizando los conocimientos científicos existentes, articulando nuevas capacidades de investigación, de formación de recursos humanos, principalmente dirigiendo las investigaciones hacia las áreas de vacancia existentes, así como desempeñar un rol destacado en la transferencia de conocimientos científicos a las diferentes organizaciones que lo requieran como el sector productivo, administrativo, organizaciones no gubernamentales, como así también a la sociedad en general.

El Centro priorizará investigaciones relacionadas a los efectos sobre los ecosistemas costeros bonaerenses de disturbios antrópicos y variaciones ambientales, como la pesca artesanal costera y sus posibles desarrollos, y se desarrollarán sistemas experimentales de estudio de la ecofisiología y el desarrollo de organismos y respuestas acústicas. 

También se consolidará la red de observaciones ambientales de largo plazo bonaerense y se impulsará el desarrollo de la biotecnología marina. 

Por último, se contribuirá de modo prioritario a generar profesionales y técnicos/as capacitados/as en ciencias marinas que podrán actuar en otras instituciones del país.

Participaron también en el acto el responsable del proyecto, Daniel Antenucci, investigador independiente del CONICET en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMYC, CONICET-UNMDP) y ex vicerrector de la UNMDP; el rector de la UNMDP, Alfredo Lazeretti; la Subsecretaria de Políticas Ambientales de la Nación, Tamara Basteiro; el Subsecretario de Ciencia de la Provincia, Federico Agüero; el Presidente del CIC, Alejandro Villar; y la Gerenta de Desarrollo Científico Tecnológico del CONICET, Liliana Sacco.

Cabe destacar que, por la mañana, Filmus y la comitiva de la cartera de Ciencia asistieron en la Base Naval de Mar del Plata de la ceremonia de cambio de comando de la Agrupación de Buques Hidrográficos realizada a bordo del buque Austral, propiedad del CONICET, y que se encuentra equipado para realizar tareas de prospección geológica.

MINCyT

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martes, 23 de noviembre de 2021

Agujero Azul El Angelescu zarpó para investigar el área

 

El buque oceanográfico Angelescu zarpó para investigar el área del Agujero Azul

En el marco de la Iniciativa Pampa Azul, la embarcación del INIDEP realizará esta campaña como parte del Proyecto Agujero Azul, que busca conocer esta zona de alta productividad primaria localizada a 500 km del Golfo San Jorge.

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MINCyT

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miércoles, 15 de septiembre de 2021

$50MII para la Red de Observación Marina de largo plazo (ROMA)

  

Crédito foto Campbell Scientific

Se destinarán $50.000.000 para reforzar la Red de Observación Marina de largo plazo (ROMA)

A través del Programa Nacional de Investigación e Innovación Productiva en Espacios Marítimos Argentinos (PROMAR), se asignaron fondos para la construcción y compra de equipamiento para esta red de monitoreo.

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MINCyT

inngeniar


martes, 17 de noviembre de 2020

🌏Acidificación de los Océanos - Argentina se integra al Observatorio Regional Latinoamericano

  

Argentina se integra al Observatorio Regional Latinoamericano de Acidificación de los Océanos

Está confirmado por 18 países latinoamericanos. 

El equipo local está coordinado por la investigadora Betina Lomovasky

El laboratorio para estudios de la Acidificación de los Océanos instalado en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET, UNMDP) equipado por el OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) se incorporó recientemente al Observatorio Regional de la Acidificación de los Océanos conformado por 18 países latinoamericanos

Este nuevo espacio, coordinado por la investigadora del CONICET Betina Lomovasky, permitirá evaluar el sistema de carbonatos y acidez marina en diferentes estaciones ambientales permanentes en zonas marinas-costeras y estuariales de la provincia de Buenos Aires.

El grupo de trabajo está formado también por Emiliano Ocampo, Tomás Luppi, María Soledad Yusseppone y la becaria Macarena Pérez García, quienes realizarán la evaluación y seguimiento de cuatro estaciones de monitoreo ambiental costero  localizadas en Santa Teresita, Villa Gesell, Mar del Plata y el estuario de la laguna costera de Mar Chiquita.

El objetivo de este seguimiento es aportar información sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 14.3, en el que se intenta “reducir al mínimo y abordar los efectos de la acidificación de los océanos, incluso mediante una mayor cooperación científica a todos los niveles”, por medio del indicador del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14.3.1 “Acidez marina media (pH) medida en un conjunto acordado de estaciones de muestreo representativas”, con la cooperación del Servicio de Hidrografía Naval, fortaleciendo las relaciones interinstitucionales. 

Además, los especialistas trabajarán interinstitucionalmente sobre los posibles efectos de la acidez oceánica en especies claves de nuestros ecosistemas -estructurados de comunidades y especies marinas comerciales-.

La acidificación de los océanos es un proceso que está ocurriendo de manera acelerada como consecuencia del aumento de la emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, proveniente del uso de los combustibles fósiles. 

El CO2 atmosférico es absorbido por los océanos produciendo una serie de reacciones químicas, alterando el sistema de carbonatos y disminuyendo el pH del medio, fenómeno que se conoce como acidificación oceánica. 

A pesar de que los océanos moderan el cambio climático generado por el accionar humano, estas variaciones en sus características físicas y químicas tienen importantes consecuencias en diferentes organismos, muchos de ellos con estructuras calcáreas -almejas, mejillones, vieras, corales, cangrejos, erizos, entre otros-. 

Estos cambios pueden alterar los ecosistemas y los servicios ecosistémicos que estos organismos proveen, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y los medios de vida de millones de personas, especialmente en sistemas costeros donde los recursos pesqueros y la actividad recreativa son de vital importancia para los desarrollos económicos locales y regionales.

Betina Lomovasky, investigadora independiente del CONICET y coordinadora del proyecto a nivel local, explica que esta iniciativa brinda la oportunidad de fortalecer las capacidades para el estudio de los sistemas costeros y marinos, en función a estresores relacionados a Cambio Climático Global, conocer cuál es el impacto en nuestras zonas costeras y cómo esto puede afectar diferentes servicios ecosistémicos en las áreas de estudio. 

“Esperamos que este fortalecimiento pueda ser transferido a otras instituciones del país y colabore en la conformación de una red nacional interinstitucional e interdisciplinaria a fin de abordar la problemática desde diferentes puntos de vista. 

A nivel nacional esperamos poder contribuir con las autoridades nacionales, provinciales y municipales a fin de aportar las herramientas adquiridas a través de la implementación del proyecto para la consolidación de planes nacionales y locales en relación a dar respuestas al Objetivo de Desarrollo Sostenible 14.3”, explica.

El observatorio está conformado por países de Latinoamérica y El Caribe, entre ellos: Argentina, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, como parte de las acciones realizadas por la Red de investigación de estresores marinos-costeros (REMARCO) en Latinoamérica y el Caribe. 

Puntualmente, el proyecto regional (RLA7025) “Fortalecimiento de las capacidades en los medios marinos y costeros mediante técnicas nucleares e isotópicas”, según explica Lomovasky, está financiado por el Organismo Internacional de Energía Atómica y representa una oportunidad de cooperación con todos los países involucrados, “permitiendo la intercalibración de las técnicas a desarrollar y la posibilidad de utilización de capacidad ya establecidas en los países miembros del proyecto”.

Explorando los océanos

La incorporación al Observatorio Regional de la Acidificación de los Océanos contribuye al cumplimiento de los objetivos propuestos en la actual gestión de la Iniciativa Pampa Azul, reforzando y ampliando las redes de observación y monitoreo; fortaleciendo las capacidades interinstitucionales de investigación; y aportando a la agenda de desarrollo orientada a la protección de los bienes naturales marinos y al estudio del cambio climático a nivel global.

Pampa Azul es una iniciativa de carácter interministerial que busca avanzar en la investigación, desarrollo e innovación que contribuyan a la soberanía y seguridad nacional y al desarrollo social, económico y ambientalmente sostenible. 

Adicionalmente, se propone desarrollar una mayor conciencia social sobre los servicios y beneficios que aporta el mar, desplegando una agenda específica de comunicación y divulgación científica. Para ello, cuenta con una planificación a mediano y largo plazo que promueve enfoques multidisciplinarios y sinergias interinstitucionales.

Sus acciones son establecidas por un Comité Coordinador Interministerial integrado por representantes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto; el Ministerio de Agricultura, Ganaderia y Pesca; el Ministerio de Turismo; el Ministerio de Defensa; el Ministerio de Seguridad; y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

“En todo este trabajo interinstitucional radica la importancia de abordar la acidificación del océano desde una perspectiva integradora que incluya la observación de la evolución de estresores ambientales relacionados al Cambio Global junto con los impactos que el mismo podría tener sobre los ecosistemas marinos-costeros”, concluye Lomovasky.

CCT Mar del Plata

CONICET

inngeniar


domingo, 20 de octubre de 2019

Naufragios en la Patagonia - Documentales


La serie documental “Naufragios en la Patagonia” ya se puede ver por Canal Encuentro, en la plataforma digital https://www.cont.ar y en YouTube. 
Créditos: @Antartica Films

Realizan el mas completo documental sobre naufragios en la Patagonia

Ya se puede ver online.

E incluye la mirada de buzos profesionales científicos, una arqueóloga, un arquitecto especializado en construcción naval antigua, una especialista en bióloga marina y expedicionaria y personajes de la comunidad local que abordan la historia y la investigación de cada naufragio.

En el fondo del mar patagónico argentino se ocultan historias humanas y testimonios de una época que valía la pena rescatar.

La serie documental más completa sobre los principales naufragios en esas aguas, desde la corbeta británica Swift en 1770 hasta el entonces velero más grande del mundo, ya se puede ver por el sitio del Canal Encuentro, la plataforma digital cont.ar y YouTube.

Su título es “Naufragios en la Patagonia”.

“Realizar este documental fue una experiencia extraordinaria”, señaló a la Agencia CyTA-Leloir el director y productor Uriel Sokolowicz Porta, de Antártica Films y Aleph Media.

Y agrega: “A nivel profesional no hay nada que pueda equiparar el sentirse un explorador de un barco: cada metro que uno avanza es pura incertidumbre y un gran misterio”.

El documental incluye testimonios de personajes de la comunidad local y de varios especialistas, entre ellos tres investigadores: la arqueóloga Mónica Grosso; el arquitecto Cristian Murray, especializado en construcción naval antigua; y la bióloga marina y expedicionaria Eloisa Berrier.


El documental incluye testimonios de tres investigadores: el arquitecto Cristian Murray, la arqueóloga Mónica Grosso y la especialista en bióloga marina Eloisa Berrier. 
Créditos: @Antartica Films

Sus declaraciones se entrecruzan con modelos 3D originales de cada naufragio e imágenes en el fondo marino filmadas en condiciones climáticas muy complejas.

“Se utilizaron recursos tecnológicos como imágenes de sonar de barrido lateral, ecosondas, drones y cámaras submarinas 4K, junto con valioso material de archivo y documentación histórica inédita sobre los naufragios y la historia marítima de la región”, explicó Sokolowicz a la Agencia CyTA-Leloir.


El director y productor Uriel Sokolowicz Porta, de Antártica Films y Aleph Media, 
por sumergirse en las aguas de la Antártida. 
Créditos: @odysseus_producciones

Y agregó: “Nos preocupamos de contar una historia amena, dinámica y con un relato humano sin perder el rigor científico a la hora de describir el trabajo de los investigadores”.


El desafío del Magallanes

El documental aborda las historias de la corbeta Swift (1770) cuyos restos fueron descubiertos por dos buzos frente a Puerto Deseado más de dos siglos después; la goleta Emma (1947), que en 1916 tomó notoriedad al ser rentada por el explorador antártico Ernest Shackleton para intentar rescatar a los miembros de su expedición que habían quedado varados en las islas Shetland del Sur; el buque pesquero Folias (1980), cuyo casco es un hito inconfundible del paisaje costero patagónico; la barca de cinco mástiles Flora (1925) que cuando se construyó fue el velero más grande del mundo y rompió varios récords de velocidad; el vapor Magallanes (1887), que trasladaba víveres vitales para las poblaciones patagónicas y cuya pérdida tuvo un fuerte impacto económico y humano; el vapor Villarino (1899), que repatrió desde Francia los restos del General San Martín; y un enigmático navío en Punta Cuevas, Puerto  Madryn, cuya identidad aún está por develarse.

Tras la estela del Flora

“La serie permite dar a conocer diversos aspectos de la investigación de sitios arqueológicos de naufragio”, afirma Grosso quien integra el Programa de Arqueología Subacuática (PROAS) del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación (PROAS-INAPL).

La Goleta Emma

Murray, quien también es investigador del PROAS-INAPL y buzo profesional científico, indicó que en las investigaciones que realizan en los naufragios busca obtener información sobre diversos aspectos del diseño, construcción y uso de las embarcaciones.

El legado del Folias

“Por ejemplo, nos interesa conocer qué tipo de materiales se utilizaron, cómo resolvieron la unión de las diferentes partes, cómo fue la secuencia de montaje, qué herramientas usaron, cómo repararon daños o realizaron modificaciones”, puntualizó.

Y agregó: “Nuestros estudios contribuyen a completar el conocimiento sobre las formas en las que las sociedades del pasado se relacionaban con el mar”.

El misterio de Punta Cuevas

Para Berrier, que ha guiado expediciones en distintos destinos de la Patagonia y el mundo, “cada naufragio es interesante desde el punto de vista de la biología, es decir de la vida que se genera en él y de las especies que colonizaron sus restos.

Ya en las primeras inmersiones, observamos una densidad y tamaño de tunicados (animales marinos invertebrados) que nos llamó poderosamente la atención y que cubren gran parte de los restos de barcos estudiados”.

En busca del Villarino

Grosso quiso participar en el documental “porque la difusión de lo que hacen los investigadores es clave: el por qué y para qué de nuestro trabajo.

Por otra parte, el documental enseña que si una persona que camina por una playa o está buceando se encuentra con restos antiguos, debe saber que es importante que no sean alterados y permanezcan en el lugar en donde fueron hallados”.

La corbeta Swift

“No solo el objeto en sí mismo es importante”, añadió.

“Tal como el detective que estudia la escena del crimen, hay un número de claves y pistas que el arqueólogo va identificando para reconstruir este pasado”.

Patrimonio sumergido

Agencia CyTA- Fundación Leloir


jueves, 15 de noviembre de 2018

El buque oceanográfico ARA Austral inició una nueva campaña científica



El Ministerio de Defensa informa que el buque oceanográfico ARA Austral inició una nueva campaña científica a cargo del Grupo de Trabajo de Geología Marina del Proyecto Pampa Azul.

La embarcación, perteneciente al CONICET e integrante de la Agrupación de Buques Hidrográficos de la Armada Argentina, con asiento en la Base Naval Mar del Plata, zarpó del muelle comercial de Ushuaia, para continuar su plan anual de campañas.

Como unidad de apoyo a las investigaciones hidrográficas y oceanográficas (UNIHDO), el ARA Austral se dirigió desde la Base Naval Mar del Plata a su área de operaciones, ubicada a la altura de la Bahía San Sebastián, en la provincia de Tierra del Fuego.



Uno de los objetivos principales de esta campaña se centra en definir la historia reciente y los mecanismos de depósito, en el área de subsuelo que corresponde a la Cuenca Malvinas, a partir de datos obtenidos por los muestreos del fondo marino.

El Austral permite realizar distintos tipos de maniobras que posibilitan la toma de muestras para estudios sedimentológicos, geoquímicos, micropaleontológicos y magnetoestratigráficos.

En simultáneo, en la unidad se realiza cartografía geológica submarina y se confeccionan mapas batimétricos con detalles del fondo oceánico.

Además, de manera permanente, la unidad recolecta datos a partir de sondas monohaz y multihaz, que son procesados por el personal a bordo.

A estos relevamientos se le suman las actividades de toma de testigos del fondo, por medio de equipos “Gravity Corer” y “Box Corer”.

En el marco de esta campaña, el buque se dirige al Área Marítima Protegida Namuncurá (AMP-N), donde se estudiará el funcionamiento de la bomba biológica de carbono, con énfasis en los procesos de la columna de agua, mediados por el plancton y en el acoplamiento pelágico bentónico.

casarosada


martes, 13 de noviembre de 2018

Aéreas Marinas Protegidas: comienza la campaña Namuncurá-Banco Burwood



Comienza la campaña “Área Marina Protegida Namuncurá – Banco Burdwood:

¿Área de cría de peces australes? Mar del Plata – Ushuaia – Puerto Madryn", a bordo del BIP Víctor Angelescu, la cual cuenta con financiamiento de Jefatura de Gabinete de la Nación y tiene como principal objetivo evaluar el funcionamiento del mencionado sector como potencial área de cría de peces australes, a fin de completar la línea de base de conocimiento ecosistémico y generar indicadores biofísicos que sirvan para el monitoreo durante la gestión de la misma a lo largo del tiempo.

La campaña tiene al Dr. Gustavo Alvarez Colombo del INIDEP como Jefe Científico, Gustavo Lovrich (CADIC-CONICET) como Coordinador Grupo de Trabajo Banco Burdwood y Adrián Madirolas (INIDEP) y Mariano Diez (CADIC-CONICET) como coordinadores científicos.

Se trata de la primera área oceánica protegida de la Argentina, ubicada en la zona del Banco Burdwood a 150 km al este de Isla de los Estados y al sur de Islas Malvinas, y tiene el mandato por Ley 26.875 (Decreto 720/2014) de ¨Conservar una zona de alta sensibilidad ambiental y de importancia para la protección y gestión sostenible de la biodiversidad de los fondos marinos¨.

El buque dispondrá de 20 días de campaña, partiendo de Mar del Plata, terminando las actividades científicas con el arribo a Ushuaia el 23 de noviembre aproximadamente.



El personal científico-técnico embarcado no sólo pertenece al INIDEP sino también al Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET-Universidad Nacional de Mar del Plata) y Universidad Maimónides (CONICET).

Durante los días previos a la zarpada de la campaña, se llevó a cabo en instalaciones del INIDEP un Taller de Planificación científica, del cual participó el equipo científico-técnico abocado a la campaña e integrantes de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, quienes financiaron el encuentro.

En 2017, en la primera etapa de la investigación desarrollada en el AMP Namuncurá se hizo foco en el estudio de la biodiversidad del lugar, mediante la identificación y/o clasificación de los organismos que habitan este ambiente.

“Si bien esta información resulta crítica y necesaria no es suficiente para entender el funcionamiento del ecosistema a fin de promover el manejo sostenible, ambiental y económico de sus recursos, segundo mandato de la Ley 26.875.

Es así que para el correcto manejo de este ecosistema y la conservación de su biodiversidad, es necesario realizar una evaluación de su estructura y dinámica a diferentes escalas ecológicamente relevantes y mediante distintos enfoques”, se afirma dentro del plan de campaña.



Las prospecciones al lugar deben facilitar la investigación científica orientada a la aplicación del enfoque ecosistémico de la pesca y la mitigación de los efectos del cambio global, constituyendo el tercer mandato de dicha Ley.

Uno de los grandes desafíos que tenemos como sociedad es conservar y proteger el mar para las futuras generaciones.

En ese sentido, será muy importante el estudio integral de las áreas protegidas y zonas cercanas, así como el monitoreo de la biodiversidad y de los ecosistemas marinos.

INIDEP


sábado, 20 de octubre de 2018

Áreas Marinas Protegidas del Mar Argentino - Científicos de INIDEP participaron del taller



Un grupo de científicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero participó de un encuentro realizado el 3 y 4 de septiembre en la Universidad de San Andrés (Buenos Aires), en el que más de 40 expertos de distintas organizaciones de la sociedad civil y de organismos gubernamentales debatieron acerca de las posibles soluciones para la gestión de las Áreas Marinas Protegidas (AMP) en el Mar Argentino.

La implementación del Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas fue creado en 2014 por medio de la ley nacional 27.037 y representa el mayor desafío del país en relación a la conservación de la biodiversidad marina, así como en lo que respecta al ordenamiento espacial que integre protección y gestión de recursos marinos y favorecer la adaptación del ecosistema oceánico al cambio climático.

Al igual que la mayoría de los países del mundo, a través de convenios internacionales Argentina se comprometió a proteger el 10% de su plataforma marina para el año 2020.

Para empezar a delinear las posibles soluciones a esta problemáticas, organizaciones de la sociedad civil en colaboración con los organismos gubernamentales pertinentes, co-organizaron un intercambio de información e ideas que contó la participación de más de 40 técnicos y expertos, pertenecientes a una veintena de organismos públicos y centros de investigación involucrados en la conservación marina en aguas nacionales.

Por parte de INIDEP, en el encuentro estuvieron presentes la Directora de Pesquerías Demersales, Lic. Patricia Martínez, el Jefe del Programa de Observadores a Bordo de Buques Comerciales, Lic. Gabriel Blanco y el Lic. Claudio Buratti, integrante del Programa de Pesquerías de Peces Pelágicos y el



Los participantes representaron al Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, Jefatura de Gabinete de Ministros de la Presidencia de la Nación, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo SustentableAves ArgentinasCADIC, Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Alte. StorniCLTCONICETIIMyCINIDEP, Dirección de Intereses Marítimos de la Armada Argentina (Ministerio de Defensa), FAO Argentina, Fundación Vida Silvestre Argentina, Ministerio de Agroindustria, Ministerio de Energía y MineríaPrefectura Naval ArgentinaUniversidad del ComahueUniversidad de Mar del Plata, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y WCS.

INIDEP


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Seminario Interinstitucional sobre el Golfo San Jorge en Chubut



Científicos de distintas áreas de las ciencias pertenecientes a organismos científico - técnicos del país, debatieron sobre investigación y manejo de recursos de este importante ecosistema patagónico

Los días 22 y 23 de agosto se llevó a cabo en el CCT CONICET-CENPAT de la Ciudad de Puerto Madryn el V Seminario Golfo San Jorge: avances y retos futuros, reunión científica que tuvo como objetivo compartir resultados, ideas y discutir acciones futuras para incentivar la investigación integrada del funcionamiento del ecosistema del Golfo San Jorge en la costa sur de la Provincia del Chubut y la colaboración inter-institucional.

“Este seminario se origina a partir de la Iniciativa Pampa Azul, impulsada por el Ministerio de Ciencia y Técnica de Nación.

A mí me tocó ser coordinadora del área del Golfo San Jorge donde nació un grupo de trabajo que elaboró un documento de monitoreo e investigación a largo plazo para el ecosistema marino. Nosotros venimos trabajando desde el 2014 y pudimos hacer dos campañas oceanográficas con la participación de diez instituciones, lo que es un gran logro del Pampa Azul”, expresa Ana Parma, investigadora principal del CESIMAR.

El evento en el CENPAT fue organizado por el Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), y financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) a través de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Provincia del Chubut, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

“El objetivo de nuestro trabajo es tener un programa focalizado en el estudio integrado de este ecosistema marino y los impactos de las actividades antrópicas y del cambio climático sobre el mismo.

El Golfo San Jorge fue identificado como una de las áreas prioritarias para el Pampa Azul en función de su alta productividad y su alta biodiversidad, y por el valor y la complejidad de los servicios ecosistémicos que presta a la sociedad”, detalla Parma.

La reunión contó con expositores invitados con el objetivo de alentar la interacción entre los grupos de investigación involucrados en el estudio del ecosistema del Golfo desde las distintas instituciones de investigación del país, buscando consolidar la integración académica interinstitucional.

Como parte de estos avances fueron presentados los resultados obtenidos durante las campañas oceanográficas realizadas en el Golfo San Jorge y litoral del Chubut en 2016 y 2017, los que sirvieron de insumo para los talleres de planificación de las futuras campañas oceanográficas.

Finalmente, el día 23 por la tarde y 24 por la mañana los investigadores asociados al proyecto GEF “Fortalecimiento de la Gestión y Protección de la Biodiversidad Costero Marina en Áreas Ecológicas clave y la Aplicación del Enfoque Ecosistémico de la Pesca (EEP)”, junto con los miembros del Grupo de Trabajo de la Iniciativa Pampa Azul para el Golfo San Jorge, se reunieron en un taller de trabajo con el objetivo de discutir el plan de muestreo para la campaña oceanográfica Frente Valdés, que se realizará a bordo del B/O Víctor Angelescu en el marco de ese proyecto .

“En tiempos como los que corren, tener este tipo de reuniones es fundamental porque definitivamente estos proyectos son a largo plazo y no se acaban con las campañas y la toma de información.

Eso es algo que identificamos desde el grupo de trabajo del Grupo San Jorge: teníamos que tratar de darle continuidad al tipo de intercambios que se generaron en reuniones pasadas como por ejemplo la del año pasado en el CIT San Jorge de Comodoro Rivadavia”, cierra la investigadora.

CONICET




martes, 20 de marzo de 2018

Pampa Azul y RAICES, presentes en Tierra del Fuego


En el marco del programa Pampa Azul, la Dirección Nacional de Cooperación e Integración Institucional del MINCYT participó en Ushuaia del taller que reunió a instituciones del sistema científico-tecnológico nacional con técnicos de Francia y Canadá.

El encuentro tuvo el propósito de entablar acciones y programas vinculados con la bioeconomía y las ciencias del mar.

Por otra parte, la doctora Beti Piotto (Premio RAICES 2016) fue una de las oradoras del Foro IT-AR ENABIO desarrollado en la capital fueguina.

Durante su intervención se refirió a la importancia de las Redes Universitarias en la cooperación bilateral, describió la Red de Científicos Argentinos en Italia (RCAI) y destacó el trabajo conjunto con el MINCYT.

MINCyT


miércoles, 14 de junio de 2017

Sonam Wangchuk, 2016 Rolex Awards Laureate



Sonam Wangchuk lives and works in the Ladakh region of India, high in the Himalayas. 
This harsh mountain area is experiencing acute water shortages due to climate change. 

Sonam, who is an engineer and educator, found a simple but ingenious way to store water using artificial glaciers that will irrigate trees and crops. 

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lunes, 31 de octubre de 2016

Israel Proves the Desalination Era Is Here


Sorek Desalination Plant.  
Credit: Photo courtesy of IDE Technologies.

One of the driest countries on Earth now makes more freshwater than it needs

From Ensia (find the original story here); reprinted with permission.

Ten miles south of Tel Aviv, I stand on a catwalk over two concrete reservoirs the size of football fields and watch water pour into them from a massive pipe emerging from the sand.

The pipe is so large I could walk through it standing upright, were it not full of Mediterranean seawater pumped from an intake a mile offshore.

“Now, that’s a pump!” Edo Bar-Zeev shouts to me over the din of the motors, grinning with undisguised awe at the scene before us.

The reservoirs beneath us contain several feet of sand through which the seawater filters before making its way to a vast metal hangar, where it is transformed into enough drinking water to supply 1.5 million people.

We are standing above the new Sorek desalination plant, the largest reverse-osmosis desal facility in the world, and we are staring at Israel’s salvation.

Just a few years ago, in the depths of its worst drought in at least 900 years, Israel was running out of water. Now it has a surplus.

That remarkable turnaround was accomplished through national campaigns to conserve and reuse Israel’s meager water resources, but the biggest impact came from a new wave of desalination plants.

Bar-Zeev, who recently joined Israel’s Zuckerberg Institute for Water Research after completing his postdoc work at Yale University, is an expert on biofouling, which has always been an Achilles’ heel of desalination and one of the reasons it has been considered a last resort.

Desal works by pushing saltwater into membranes containing microscopic pores.

The water gets through, while the larger salt molecules are left behind.

But microorganisms in seawater quickly colonize the membranes and block the pores, and controlling them requires periodic costly and chemical-intensive cleaning.

But Bar-Zeev and colleagues developed a chemical-free system using porous lava stone to capture the microorganisms before they reach the membranes.

It’s just one of many breakthroughs in membrane technology that have made desalination much more efficient.

Israel now gets 55 percent of its domestic water from desalination, and that has helped to turn one of the world’s driest countries into the unlikeliest of water giants.

Driven by necessity, Israel is learning to squeeze more out of a drop of water than any country on Earth, and much of that learning is happening at the Zuckerberg Institute, where researchers have pioneered new techniques in drip irrigation, water treatment and desalination.

They have developed resilient well systems for African villages and biological digesters than can halve the water usage of most homes.

The institute’s original mission was to improve life in Israel’s bone-dry Negev Desert, but the lessons look increasingly applicable to the entire Fertile Crescent.

“The Middle East is drying up,” says Osnat Gillor, a professor at the Zuckerberg Institute who studies the use of recycled wastewater on crops.

“The only country that isn’t suffering acute water stress is Israel.”

That water stress has been a major factor in the turmoil tearing apart the Middle East, but Bar-Zeev believes that Israel’s solutions can help its parched neighbors, too — and in the process, bring together old enemies in common cause.

Bar-Zeev acknowledges that water will likely be a source of conflict in the Middle East in the future.

“But I believe water can be a bridge, through joint ventures,” he says.

“And one of those ventures is desalination.”

DRIVEN TO DESPERATION

In 2008, Israel teetered on the edge of catastrophe.

A decade-long drought had scorched the Fertile Crescent, and Israel’s largest source of freshwater, the Sea of Galilee, had dropped to within inches of the “black line” at which irreversible salt infiltration would flood the lake and ruin it forever. Water restrictions were imposed, and many farmers lost a year’s crops.

Their counterparts in Syria fared much worse.

As the drought intensified and the water table plunged, Syria’s farmers chased it, drilling wells 100, 200, then 500 meters (300, 700, then 1,600 feet) down in a literal race to the bottom.

Eventually, the wells ran dry and Syria’s farmland collapsed in an epic dust storm. More than a million farmers joined massive shantytowns on the outskirts of Aleppo, Homs, Damascus and other cities in a futile attempt to find work and purpose.

And that, according to the authors of “Climate Change in the Fertile Crescent and Implications of the Recent Syrian Drought,” a 2015 paper in the Proceedings of the National Academy of Sciences, was the tinder that burned Syria to the ground.

“The rapidly growing urban peripheries of Syria,” they wrote, “marked by illegal settlements, overcrowding, poor infrastructure, unemployment, and crime, were neglected by the Assad government and became the heart of the developing unrest.”

Similar stories are playing out across the Middle East, where drought and agricultural collapse have produced a lost generation with no prospects and simmering resentments. Iran, Iraq and Jordan all face water catastrophes.

Water is driving the entire region to desperate acts.

MORE WATER THAN NEEDS

Except Israel. Amazingly, Israel has more water than it needs.

The turnaround started in 2007, when low-flow toilets and showerheads were installed nationwide and the national water authority built innovative water treatment systems that recapture 86 percent of the water that goes down the drain and use it for irrigation — vastly more than the second-most-efficient country in the world, Spain, which recycles 19 percent.

But even with those measures, Israel still needed about 1.9 billion cubic meters (2.5 billion cubic yards) of freshwater per year and was getting just 1.4 billion cubic meters (1.8 billion cubic yards) from natural sources.

That 500-million-cubic-meter (650-million-cubic-yard) shortfall was why the Sea of Galilee was draining like an unplugged tub and why the country was about to lose its farms.

Enter desalination.

The Ashkelon plant, in 2005, provided 127 million cubic meters (166 million cubic yards) of water.

Hadera, in 2009, put out another 140 million cubic meters (183 million cubic yards). And now Sorek, 150 million cubic meters (196 million cubic yards).

All told, desal plants can provide some 600 million cubic meters (785 million cubic yards) of water a year, and more are on the way.

The Sea of Galilee is fuller. Israel’s farms are thriving.

And the country faces a previously unfathomable question: What to do with its extra water?

WATER DIPLOMACY

Inside Sorek, 50,000 membranes enclosed in vertical white cylinders, each 4 feet high and 16 inches wide, are whirring like jet engines.

The whole thing feels like a throbbing spaceship about to blast off.

The cylinders contain sheets of plastic membranes wrapped around a central pipe, and the membranes are stippled with pores less than a hundredth the diameter of a human hair.

Water shoots into the cylinders at a pressure of 70 atmospheres and is pushed through the membranes, while the remaining brine is returned to the sea.

Desalination used to be an expensive energy hog, but the kind of advanced technologies being employed at Sorek have been a game changer.

Water produced by desalination costs just a third of what it did in the 1990s.

Sorek can produce a thousand liters of drinking water for 58 cents.

Israeli households pay about US$30 a month for their water — similar to households in most U.S. cities, and far less than Las Vegas (US$47) or Los Angeles (US$58).

The International Desalination Association claims that 300 million people get water from desalination, and that number is quickly rising.

IDE, the Israeli company that built Ashkelon, Hadera and Sorek, recently finished the Carlsbad desalination plant in Southern California, a close cousin of its Israel plants, and it has many more in the works.

Worldwide, the equivalent of six additional Sorek plants are coming online every year.

The desalination era is here.

What excites Bar-Zeev the most is the opportunity for water diplomacy.

Israel supplies the West Bank with water, as required by the 1995 Oslo II Accords, but the Palestinians still receive far less than they need.

Water has been entangled with other negotiations in the ill-fated peace process, but now that more is at hand, many observers see the opportunity to depoliticize it.

Bar-Zeev has ambitious plans for a Water Knows No Boundaries conference in 2018, which will bring together water scientists from Egypt, Turkey, Jordan, Israel, the West Bank and Gaza for a meeting of the minds.

Even more ambitious is the US$900 million Red Sea–Dead Sea Canal, a joint venture between Israel and Jordan to build a large desalination plant on the Red Sea, where they share a border, and divide the water among Israelis, Jordanians and the Palestinians.

The brine discharge from the plant will be piped 100 miles north through Jordan to replenish the Dead Sea, which has been dropping a meter per year since the two countries began diverting the only river that feeds it in the 1960s. By 2020, these old foes will be drinking from the same tap.

On the far end of the Sorek plant, Bar-Zeev and I get to share a tap as well. Branching off from the main line where the Sorek water enters the Israeli grid is a simple spigot, a paper cup dispenser beside it. I open the tap and drink cup after cup of what was the Mediterranean Sea 40 minutes ago.

It tastes cold, clear and miraculous.

The contrasts couldn’t be starker.

A few miles from here, water disappeared and civilization crumbled.

Here, a galvanized civilization created water from nothingness.

As Bar-Zeev and I drink deep, and the climate sizzles, I wonder which of these stories will be the exception, and which the rule.


By Rowan Jacobsen, Ensia
scientificamerican



domingo, 30 de octubre de 2016

MIT invention turns salt water into drinking water


MIT invention turns salt water into drinking water using solar power it could help farmers in developing countries

From plants to people, every living thing on this planet needs water.

But getting enough to survive, and survive comfortably, that can be a little tricky. Just look at the furor around California's new water restrictions.

If a state as wealthy as California is having to get creative in order to start saving water, you can bet that governments and municipalities with less money and clout are having to turn to even more inventive methods to get clean water without breaking the bank.

Luckily, some of the brightest minds in the world are on the case.

USAID recently announced the winners of the Desal Prize, part of a competition to see who could create an affordable desalination solution for developing countries.

The idea was to create a system that could remove salt from water and meet three criteria: it had to be cost-effective, environmentally sustainable, and energy efficient.

The winners of the $140,000* first prize were a group from MIT and Jain Irrigation Systems.

The group came up with a method that uses solar panels to charge a bank of batteries.

The batteries then power a system that removes salt from the water through electrodialysis.

On the most basic level, that means that dissolved salt particles, which have a slight electric charge, are drawn out of the water when a small electrical current is applied.

In addition to getting rid of salt (which makes water unusable for crops and for drinking), the team also applied UV light to disinfect some of the water as it passed through the system.

Using the sun instead of fossil fuels to power a desalination plant isn't a totally new idea.

Larger solar desalination plants are being seriously investigated in areas where water is becoming a scarce resource, including Chile and California.

While proponents hope to eventually could provide water to large numbers of people, the technology is still expensive (though prices are dropping) and requires a lot of intricate technology.

In rural areas or developing countries, durability is key, and technology that requires constant upkeep won't last long.

The MIT/Jain team and their competitors tested their projects at the Brackish Groundwater National Desalination Research Facility in New Mexico, where they had to run the system for 24 hours at a time, removing salt from 2,100 gallons of water each day.

The next step is to test it in an even harsher environment, exposing it to everyday use with rural farmers in an area where USAID is active.

If all goes well, the system could provide enough water to irrigate a small farm.

This article has been updated to reflect that the first prize amount was raised to $140,000, supplied by US Agency for International Development’s Securing Water for Food initiative

By Mary Beth Griggs

popsci.com


martes, 17 de mayo de 2016

Here’s how Arizona residents are reacting to foreign water mining


First, they depleted their freshwater aquifers.

Now, companies from the Middle East are pumping up limited water supplies in the Arizona desert and exporting it back to Saudi Arabia and elsewhere in the form of hay.

“Camels Don’t Fly, Deserts Don’t Bloom,” a new documentary produced by seven graduate students at Arizona State University, tracks both the business of exporting water from the Southwest desert and the angry reaction of local residents, who are fast seeing their water disappear.

They interviewed me for their 15-minute film that expands on revelations I first reported about Middle Eastern companies mining the limited water in Arizona after similarly depleting aquifers in Saudi Arabia.

The ASU class is a partnership between the Walter Cronkite School of Journalism and Mass Communication and the School of Sustainability. Here is the documentary:

By Nathan Halverson
revealnews.org


viernes, 6 de mayo de 2016

Global water shortages to deliver 'severe hit' to economies, World Bank warns

 

Across the Horn of Africa, millions have been hit by the severe El Niño-related drought. The region is among those projected to take a big hit to GDP by 2050 because of water scarcity. 
Photograph: Feisal Omar/Reuters


Suzanne Goldenberg

The Middle East, north Africa, central Asia and south Asia due to suffer biggest economic hit from water scarcity as climate change takes hold, report finds

Water shortages will deliver a “severe hit” to the economies of the Middle East, central Asia, and Africa by the middle of the century, taking double digits off their GDP, the World Bank warned on Tuesday.

By 2050, growing demand for cities and for agriculture would put water in short supply in regions where it is now plentiful – and worsen shortages across a vast swath of Africa and Asia, spurring conflict and migration, the bank said.

Water shortages could strip off 14% of GDP in the Middle East and nearly 12% of GDP in the Sahel – without a radical shift in management, according to the bank’s projections.

Central Asia could lose close to 11% of GDP and east Asia about 7% under business-as-usual water management policies, according to a new report.

Taking into account all regions, the mid-range toll of water shortages on GDP was about 6%.

“There is a severe hit on GDP,” said Richard Damania, lead environmental economist for the Bank and author of High and Dry: Climate Change, Water and the Economy.

World scarcity impact on GDP – World Bank map released on 3 May 2016

Global water scarcity impact on GDP. Photograph: World Bank

Governments have grown increasingly concerned about the threat to water supply because of a combination of climate change and increasing demand

Barack Obama invited business leaders to the White House last March for a business summit aimed at protecting California from the next drought – by mobilising investment in data and other technologies that would promote more efficient use of water.

The biggest economic hit due to water deficits were expected to occur in the Middle East, north Africa, central Asia, and parts of south Asia, the report found.

There would be virtually no impact on the economies of North America and western Europe.

Much of the world faces a hotter and drier future under climate change, according to scientists.

Rainfall – including the monsoons that fortify agriculture in south Asia – will become more unpredictable. Storm surges could contaminate freshwater reservoirs.

But there will also be pressure on water supply from rising populations – especially in cities – and increased demand from agriculture.

“It turns out that economic growth is a thirsty business,” Damania said.

Some cities could see water availability drop by two-thirds by 2050, the report found.

Water shortages could have rebounding effects on food production, public health, and household incomes – with families forced to pay more for a basic necessity.

But, the report said, encouraging more efficient use of water could make a big difference in the mid-century economic scenarios for regions threatened by water shortages.

In some countries, about two-thirds of water is lost to old and leaky pipes.

Good water management policies would add more than 11% to the GDP of central Asian countries and blunt the impact of water shortages in the Middle East, the report found.

theguardian.com

sábado, 4 de julio de 2015

Singularity University Impact Challenge


 
Be Part of California's Drought and Water Solutions
 
Currently, California suffers from an annual water deficit in excess of 6 million acre-feet, unsustainably drawn from the state’s two primary water resources–groundwater and surface waters. This water deficit is higher during a drought, and California is in the fourth year of one of the state's worst droughts in the past century that has led to fierce wildfires, water shortages and restrictions, and staggering agricultural losses. While the water problem in California is not new, there are multiple efforts across the state to reduce water consumption to counter balance the shortfall. California Governor Jerry Brown issued an executive order in April 2015 that cities throughout the state reduce water usage by 25 percent, a groundbreaking mandate from the Governor's office to limit water use for the first time ever.

Traditional water supply and demand solutions have overall failed to solve California’s water problems. We have an unprecedented opportunity–and the focus of this challenge–to generate 21st century water solutions today that promise innovative, resilient supplies for tomorrow.

It is important to take into consideration that water issues are not limited to California, but a growing concern across the United States. As drought, flooding and climate change restrict America's water supply, demands from population growth and energy production are expected to increase.  While other U.S. States have not been ordered to reduce water use, 40 out of 50 states have at least one region that is expected to face some kind of water shortage in the next 10 years.  Water supply solutions in California can be a catalyst to address water issues throughout the United States and other parts of the world.

Three Winning Teams

Three winning teams will be chosen. These teams will have developed novel solutions using exponential technologies that are able to achieve the greatest gain (in total acre-feet) in new forms of water supplies, capture or reuse for any agricultural, industrial, commercial or residential application within the state of California (but can be equally applicable beyond California).

Judging Criteria

All applications will be judged according to the following criteria:

Use of Exponential Technology
Technical Feasibility & Rigor
Innovative Solution
Market Viability
Scalability
Design & Utility Function

Preference will be given to applicants that demonstrate proof of concept in the form of a prototype to validate their ideas or solutions.

A panel of judges, comprised of SU faculty, local and state government representatives, and Impact Partners will determine the 3 winning teams and the 3 runners up. The judges will evaluate all entries and assess compliance with the judging criteria.

The Prize

The prize for 3 winning teams is a place in the Entrepreneurs in Residence program at the SU Startup Lab on our campus at NASA Research Park in Silicon Valley. http://startup.singularityu.org/

Each winning team receives US$5,000, space at the SU Startup Lab, mentoring and access to the SU Startup Lab network and the Silicon Valley innovation ecosystem.

In addition, the top 3 runners up receive the opportunity to pitch their ideas/solutions at the SU Startup Lab to the SU community.

All winning teams and runners up receive recognition in the Singularity University newsletter, Impact Challenge webpage and through social media efforts.

Competition Schedule

Competition Opens: June 15, 2015
Competition Closes: September 15, 2015
8 - 10 Finalists Announced: Mid-September (The finalists will be invited to pitch their solutions to a panel of judges at a public Pitch Event.)
Winners Announced: At a Pitch Event, End of September/Early October 2015 at Singularity University (The panel will select 3 winning teams that will be invited to become Entrepreneurs in Residence at SU Startup Lab. The 3 runners up will be invited to spend a day at the SU Startup Lab to to pitch their solutions to the SU community.)
Start date for 3 Winning Teams to become Entrepreneurs in Residence at SU Startup Lab: Between October and December 1, 2015.  Other start dates can be discussed.

Application Requirements

CV/Resume

Summary of accomplishments

Abstract of idea or prototype. Include anticipated timeframe needed as an Entrepreneur in Residence at SU Startup Lab, possible start date, and what would be accomplished during that timeframe. There is a preference that the state date be no later than December 1, 2015.

Video of idea or prototype (must provide the URL/webpage to video -- DO NOT send the video)

Competition Rules

The competition is open to international applicants.

Teams are welcome to submit an application and can submit more than one solution. A team is 2+ members. Submissions from individuals will be considered but preference will be given to submissions from teams.

Applicant must indicate compliance of Terms and Conditions by click through acceptance before applying.

Instructions for Applying

Step 1) Sign in at the top of the page.

Step 2) Once you complete the sign in process, you will get an email to confirm your registration. Check your spam box just in case! Please add us to your safe sender list so that you can continue to receive messages from us.

Step 3) Upload all application material on the site as per the instructions you will see upon log in.

Advisory Committee

An advisory committee comprised of SU faculty, local and global experts and partners will advise on the design and execution as well as provide oversight of the 2015 SU Impact Challenge.

Contact Information

If you have any questions about the application process, contact us at: impact@singularityu.org (With subject line: SU Impact Challenge 2015)



sábado, 22 de marzo de 2014